El 23 de Febrero celebramos en el Templo Hindú de Valencia el Mahashivaratri, la mágica y misteriosa noche consagrada a Shiva, el Señor de la creación y la destrucción. El nombre de la festividad se traduce como La Gran Noche de Shiva, siendo en sánscrito maha=grande y ratri=noche.
El Shivaratri es, como muchas festividades hindúes, una celebración del amor inmanente en nuestros corazones, y de la realidad trascendente que es el Espíritu, a través de la figura del Señor Shiva. Se rinde culto a Shiva como la tercera persona de la Trimurti hindú, a quien corresponden las funciones cósmicas de destrucción y renovación. En Su mano derecha porta el tambor, símbolo del sonido primordial Om. En la izquierda el fuego que un día ha de destruir el mundo. Pero con toda justicia es llamado Shiva (auspicioso) y Shambho (El que da alegría). Él destruye nuestra ignorancia, nuestro orgullo e ira, a veces dolorosamente pero siempre bajo Su amorosa protección. Jamás nos lleva a otro lugar que no sea el santo refugio de Su morada. De Su cabellera brota el río de la vida, el sagrado Ganges. ¡Con razón es grande entre los dioses! (Mahadeva).
Hay muchos mitos relacionados con el Mahashivaratri, que enfatizan por un lado el crecimiento personal del yogi o el devoto, y por otro los principios creadores del universo, simbolizados en las bodas de Shiva y Parvati.
Se dice que Shiva, imperturbable en Su meditación no consentía en contraer matrimonio con Parvati, la hija de los Himalayas. Los dioses enviaron a Kamadeva, el dios del goce sensual para que hiciese caer a Shiva bajo su hechizo, pero el gran dios redujo a Kama a cenizas con Su tercer ojo. Parvati, que en realidad no es otra que la Madre del Universo, eterna energía de Shiva y una con Él, sabía que la única forma de ganar Su corazón era con el ascetismo y el amor puro. Así, se vistió de hojas y raíces y vivió sola en el bosque meditando siempre en Shiva. Tras mucho tiempo de prácticas ascéticas, Shiva apareció ante la Diosa y le entregó Su corazón. Los dioses se regocijaron, pues al reencontrarse Shiva, el Espíritu Eterno, y Parvati, la Energía Activa, la paz y el equilibrio volvieron al universo.

En otros mitos también se muestra a Parvati como salvadora de la humanidad al evitar con su intercesión ante Shiva la disolución del universo, siendo este otro motivo de la celebración del Shivaratri.
Otra historia cuenta que en esta noche ocurrió que Shiva bailó Su danza cósmica de creación y destrucción, Tandava, la danza del conocimiento y la alegría de la existencia. Según el mito, unos brahmanes orgullosos de sus poderes decidieron destruir a Shiva. Con una fórmula mágica crearon un elefante y un tigre que lanzaron contra Shiva, pero Éste los convirtió en Sus ropas. Entonces los brahmanes lanzaron serpientes que Shiva convirtió en Sus adornos. Le lanzaron un tridente y un tambor , y Shiva los tomó como armas. Por último, lanzaron al demonio de la ignorancia, Apasmara, contra el Dios. Shiva lo aprisionó bajo Su pie, y danzó extasiado la danza Tandava, destruyendo así el orgullo de los brahmanes.
El Mahashivaratri se celebra la treceava noche del mes de Maagha, que en el calendario occidental oscila entre finales de febrero y principios de marzo. Se dice que esta noche, la potencia de los astros es tan fuerte que eleva la energía espiritual de todos los seres vivientes. Las celebraciones que se hacen en toda India durante esta noche y el día siguiente serían imposibles de enumerar en un solo artículo, siendo especialmente relevantes las representaciones teatrales de la boda de Shiva y Parvati, y la adoración y homenaje al Lingam, representación simbólica del Señor Shiva en forma impersonal, mientras se recita una y otra vez el Rudra Suktam, himno del Rig Veda en adoración al dios. Los festejos también incluyen juegos, danza, música y hermosas ofrendas florales y banquetes vegetarianos. En Nepal es también una de las fiestas más celebradas, centrándose la mayor parte de la fiesta en el gran templo crematorio de Pashupatinath, donde se alza una enorme estatua dorada del toro Nandi, la montura del dios. Los sadhus y hombres santos se reúnen en este templo para realizar los oficios y adorar al Señor Shiva.

En el Templo Hindú de Valencia celebraremos a Shiva y a Parvati en toda Su magnificencia, cantando el mantra Om Namah Shivaya, que fortalece y eleva nuestra energía y destruye los obstáculos en el camino espiritual. Estáis todos invitados a participar. Hara Hara Mahadev!!!
Lugar:Centro Cultural de La India
Fecha:23 de Febrero
Hora:20:30
Entrada Libre










